En la tierra del boquerón me estaba esperando mi primer triatlón una prueba deportiva que combina los tres elementos el agua en la natación , el aire en la bicicleta y la tierra en la fase de a pie con los pies en el suelo.
Los nervios estaban presentes desde la planta de los pies hasta la punta del gorro, menudo gorro amarillo pero no dicen que da mala suerte ... ahhh que es en el teatro .Y que es el deporte si no una representación en la que no sabes el final pero si tiene los ingredientes de drama, comedia, sudor y lágrimas, para que se estrene en el mejor auditorio que tenemos el planeta tierra, rodeado de elfos y magos.
El día empezaba con un día claro y despejado , el mar era un plato de consomé q se enfriaba con el soplido del dios Vanir pero yo antes había suplicado a su jefe y así se lo agradecí gritando entre las tinieblas a ODIN!!!! Al salir del agua, y lo veía borroso entre el mareo y las gafas que se empañaron. Los consejos del Maestro Ulf estuvieron presentes en cada brazada, tranquilidad y paciencia que llegas me repetía en mi cabeza una y otra vez.
Fue pisar tierra y recobrar la fuerza guerrera de los vikingos gracias a los aullidos vikingos ansiosos de coger la burra (en este espectáculo no hay presupuestos para la caballería ni corazas metálicas ) dándome unos azotes en la cara para proseguir en linea recta . Acoplándome en la linea de batalla recogiendo cadáveres en cada pedaleadas,rugiendo al publico en los fervores de la guerra cayéndose alguna lagrimilla ,recordando tiempos en los prados y estepas, y así pasaron las rectas flotando con el aire en el rostro ya curtido por Njörðr (dios del viento y tempestades).
Acomodar la bestia en su aposento y salir ya con los pies en el suelo, en cada paso era un despertar de fibras y articulaciones hasta que empezaron a engranarse y a coger memoria de como avanzar en la tierra. Y allí estaban ellos la familia , que te dan ánimos y tienes que exprimir hasta retorcerte de dolor para que ya no te quede ni un gramo de energía dando todo el alma hasta llegar a conectar con el otro lado del silencio , en ese instante que llegas al cielo y lo intentas tocar con las manos te acuerdas de los que ya no están.
GRACIAS : a Pedrito el bichito, Pedro en el papel del maestro vikingo ULF, Sonia por estar siempre, Marta porteadora de felicidad(juanito), y la abuela paca
martes, 4 de junio de 2013
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